Depresión

Descripción

Todos nos hemos sentido tristes o deprimidos en un momento u otro, pero la tristeza resulta problemática cuando persiste y afecta negativamente nuestra vida. La depresión es uno de los trastornos mentales más comunes. Es un trastorno del estado anímico que afecta a prácticamente todos los aspectos de la vida diaria. Puede afectar tu forma de pensar, cómo te sientes y las actividades diarias, como dormir, comer y trabajar.

Síntomas

Según la American Psychiatric Association (Asociación Psiquiátrica Estadounidense), la depresión se caracteriza por “un profundo sentimiento de tristeza o una marcada pérdida de interés o placer en casi todas las actividades”. Entre los síntomas mas comunes que suelen estar asociados con la depresión, se pueden incluir: Sentimientos de desesperanza e inutilidad Pérdida de interés por las actividades sociales y actividades cotidianas Cambios en el apetito Ganancia o pérdida de peso Inquietud e irritabilidad Fatiga crónica Sensación de letargia Dolores y molestias inexplicables Lloros inexplicables y ataques de ira Incapacidad para concentrarse Sueño Excesivo o insomnio Pensamientos suicidas Cambios de humor Pérdida de interés por el sexo

Desencadenantes

La investigación ha puesto en evidencia que la depresión es una enfermedad grave causada por cambios en la química del cerebro. Hay muchos factores que pueden contribuir al inicio de la depresión, como la genética, cambios en los niveles hormonales, ciertas afecciones médicas, estrés, dolor, circunstancias complicadas en la vida o abuso de sustancias. La depresión puede darse por uno de estos factores o la combinación de varios de ellos.

Tratamiento convencional y efectos secundarios

Tradicionalmente, el tratamiento de la depresión incluye psicoterapia y o medicamentos. Hay diversas formas de psicoterapia que se utilizan, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), que trabaja, para reemplazar los patrones de pensamiento negativo por otros más útiles y fundamentados. Los fármacos más frecuentemente recetados se denominan inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS). Prozac (fluoxetina), Paxil (paroxetina), Zoloft (sertralina) y Luvox (fluvoxamina) son las marcas comerciales más conocidas. Aunque los fármacos antidepresivos ISRS parecen seguros. Mucha gente experimentará efectos secundarios al tomarlos, como náuseas, diarrea, agitación, insomnio, dolor de cabeza o disminución del deseo sexual. Entre los efectos secundarios a largo plazo de tomar medicamentos ISRS se pueden incluir dificultades para dormir, disfunción sexual y aumento de peso.

CBD y aceite de Cáñamo

El sistema endocannabinoide de nuestro cerebro ayuda a equilibrar el estado de ánimo e influye sobre nuestro “comportamiento de búsqueda de recompensas”. También ayuda a mantener el equilibrio en el cuerpo al reducir el estrés y regular el sueño y el apetito. La depresión puede afectar negativamente al sistema endocannabinoide, lo que conduce a malos hábitos de sueño y alimentación, así como a niveles elevados de estrés. Investigadores de la Universidad de Buffalo descubrieron que el consumo de cannabidiol para restaurar la función endocannabinoide puede ayudar a estabilizar el estado de ánimo y tratar la depresión. Se ha demostrado que el consumo de cannabis alivia el estrés, combate el insomnio y regula el apetito. Aunque cualquiera puede consumir CBD para controlar la depresión, es recomendable que consultes a tu médico si estás embarazada o padeces otras enfermedades. Si estás considerando cambiar de productos farmacéuticos tradicionales a aceite de cáñamo o a CBD, también es importante que pidas el asesoramiento de tu médico.

Modo de empleo

La dosis recomendada es de 3 a 45 mg. El ACBD cruzo también puede ser útil. El aceite de semillas de cáñamo con omega-3 (ácidos alfa-linoleico, eicosapentaenoico y docosahexaenoico, estos dos últimos de origen marino) puede mejorar los beneficios. Se recomienda una dosis adicional de ácido eicosapentaenoico.

Fuente de la información

Curar con el aceite de cannabis - Earl Mindell

Esta información es educativa y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a un profesional de la salud.