Déficit de Atención con Hiperactividad, Trastorno por

Descripción

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un problema común que se suele caracterizar por la incapacidad de mantener la concentración, prestar atención y controlar el comportamiento. Se suele diagnosticar durante la infancia, pero a veces persiste durante la adolescencia e incluso la edad adulta. Es importante tener en cuenta que en 1994 el trastorno por déficit de atención (TDA) se cambió a “trastorno por déficit de atención con hiperactividad” (TDAH), independientemente de que el individuo mostrara síntomas de hiperactividad o no. Ahora los tres tipos de TDAH se identifican como “predominantemente hiperactivo-impulsivo”, “predominantemente inatento” y “combinado”. Muchos profesionales y profanos utilizan indistintamente ambos términos: TDA y TDAH.

Síntomas

El TDAH se manifiesta de una forma diferente en cada individuo. Otros signos del trastorno pueden ser: Cometer errores por descuido Desorganización Hablar en exceso Hiperactividad Impulsividad Inquietud Olvido

Desencadenantes

Aunque no hay una causa específica para estos trastornos, la investigación ha indicado que ciertos factores como la genética, el ambiente y las lesiones cerebrales pueden desempeñar un papel importante. En la mayoría de casos, los niños diagnosticados con TDAH tienen un familiar al que también se le ha diagnosticado este trastorno. También se ha demostrado que la exposición a niveles tóxicos de plomo contribuye al TDAH. La investigación también ha sugerido que hay una conexión entre la nutrición y la dieta y los síntomas de TDAH. Se cree que los aditivos alimentarios y el azúcar, así como la falta de ácidos grasos omega-3, pueden contribuir a estos síntomas.

Tratamiento convencional y efectos secundarios

Por lo general, el TDAH se trata como estimulante de acción corta y de acción prolongada, no estimulantes y antidepresivos. Estimulantes como Ritalin, Adderall y Dexedrine son un tipo de fármacos más frecuentemente recetados. A finales de la década de 1990, los investigadores descubrieron que el metilfenidato, el ingrediente activo de Ritalin, trata los síntomas del TDAH aumentando los niveles de dopamina en el cerebro. Sin embargo, también se descubrió que Ritalin tiene un potencial significativo para causar daño cerebral permanente y problemas psiquiátricos. Incluso los fármacos para el TDAH no estimulantes provocan graves problemas psiquiátricos. Aunque, como se ha mencionado anteriormente, estos estimulantes pueden ser efectivos para controlar y reducir los síntomas, tienen ciertos efectos secundarios. Los signos que pueden indicar problemas son: Apetito disminuido Crecimiento retardado Dolores de cabeza Dolores de estómago Irritabilidad Mal humor Problemas de sueño

CBD y aceite de Cáñamo

Los estudios médicos han demostrado la capacidad del CBD para reducir los niveles de cortisol en el cerebro, lo que provoca un aumento en los niveles de dopamina. El THC también reduce dichos niveles, pero de una manera psicoactiva. Los resultados de tratar el TDAH con cannabis a menudo son muy significativos. La investigación cita grados que van de C y D a A y B. En casi todos los casos, los pacientes con TDAH que fueron tratados con cannabis explicaron cómo les ayudó a prestar atención, a centrar su atención y a concentrarse. El doctor Bearman, “una figura en la investigación del cannabis”, examinó la relación entre el sistema cannabinoide y el TDAH. Sus estudios han influido sobre los hallazgos del posible valor terapéutico de los cannabinoides, que mejoran los sistemas de control de la dopamina en el cerebro.

Modo de empleo

Por varias razones, es importante empezar y avanzar lentamente. Comenzar con cantidades pequeñas te permite tener más control para encontrar la dosis óptima. Administra el CBD al menos con 2 horas de diferencia de los productos farmacéuticos para evitar las interacciones adversas de medicamentos. Para facilitar su absorción, toma un tentempié rico en grasa. Los aceites se pueden tomar con una jeringa, en cápsulas o a través de tubos G. A menudo, menos es más en estas situaciones, y grandes cantidades de CBD pueden causar ansiedad en algunos casos. Busca un producto en aerosol o en gotas que te permita suministrar CBD en miligramos. Algunos médicos han reseñado beneficios con tan sólo unas pocas aplicaciones de aerosol o con entre 1 y 3 mg de CBD. En cambio, el THC rara ve es adecuado para este trastorno, y menos en el caso de un niño. El aceite de semillas de cáñamo con omega-3 (ácidos alfa-linoleico, eicosapentaenoico y docosahexaenoico) puede mejorar los beneficios.

Fuente de la información

Curar con aceite de cannabis - Earl Mindell

Esta información es educativa y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a un profesional de la salud.