Coágulo Sanguíneo
Descripción
Un coágulo es una agregación de células sanguíneas que se forma como consecuencia de una lesión o de un corte, más frecuentemente en las extremidades. Los coágulos también pueden formarse en las venas y en las arterias. Si los coágulos se rompen, pueden llegar al corazón, los pulmones o el cerebro. Los coágulos que se forman en las arterias pueden impedir que el oxígeno llegue a estos órganos vitales, lo que puede ocasionar problemas potencialmente mortales
Síntomas
Los coágulos sanguíneos provocan diferentes síntomas dependiendo de en qué parte del cuerpo se forman. Muchas veces se formarán coágulos sin ningún síntoma. Brazos o piernas: Calor Cambio de color Dolor Hinchazón Sensibilidad Corazón: Dificultad respiratoria Dolor intenso en el pecho o el brazo Mareo Sudoración Pulmones: Dificultad respiratoria Dolor en el pecho Mareo Palpitaciones Problemas respiratorios Sudoración Tos sanguinolenta Cerebro: Dificultad para hablar Dificultad para ver Dolor de cabeza intenso y repentino Abdomen: Diarrea Dolor intenso e hinchazón Heces sanguinolentas Náuseas Vómitos
Desencadenantes
La disminución del flujo sanguíneo provocada por los coágulos los puede ocasionar problemas de salud importantes. Hay una serie de factores de riesgo y de afecciones que son consecuencia de la formación de coágulos sanguíneos. Cáncer y tratamientos contra el cáncer Cirugía Contracepción oral Derrame cerebral Deshidratación Embarazo Fármacos Frecuencia cardíaca irregular Historia Familiar Inmovilidad prolongada Obesidad Tabaco Venas varicosas
Tratamiento convencional y efectos secundarios
La mayoría de las veces, los coágulos sanguíneos se tratan con anticoagulantes. Evitan que los coágulos avancen y frenan la velocidad de coagulación de la sangre. El anticoagulante prescrito con más frecuencia es la heparina no fraccionada. Aunque los anticoagulantes evitan que se formen nuevos coágulos y crezcan los ya existentes, pueden provocar complicaciones, como sangrado interno, hematomas, irritación cutánea en la zona de la inyección, piel azulada y picazón en los pies. Si se administran durante mucho tiempo, los anticoagulantes pueden causar osteoporosis.
CBD y aceite de Cáñamo
El aceite de cáñamo es un anticoagulante natural debido a sus propiedades omega-3, que ayuda a reducir y evitar los coágulos sanguíneos. Según la Medical Marijuana Research, “El cáñamo podría aumentar el efecto anticoagulante de los anticoagulantes inhibiendo su metabolismo. Afecta directamente las propiedades anticoagulantes de las plaquetas. Por lo tanto, actúa como un anticoagulante natural y debería ser un sustituto de los fármacos anticoagulantes”.
Modo de empleo
Si estás tomando anticoagulantes y quieres cambiar a extractos de cáñamo, es aconsejable hacerlo bajo supervisión médica. También es importante tener en cuenta que se ha reseñado que son efectivos los extractos con una relación THC/CBD de 2:1. La dosis diaria recomendada es de entre 3 y 30 mg de CBD. Véase también: CARDIOVASCULAR, ENFERMEDAD; CEFALEA
Fuente de la información
Curar con aceite de cannabis - Earl Mindell
Esta información es educativa y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a un profesional de la salud.