Esquizofrenia
Descripción
La esquizofrenia es una enfermedad mental en la que el enfermo experimenta una realidad distorsionada. La incapacidad para pensar con claridad, el comportamiento irracional y las emociones extremadamente variadas son indicativos de esquizofrenia. Específicamente, las personas con esquizofrenia experimentan delirios o pensamientos que no se basan en la realidad. A menudo también sufren alucinaciones visuales o auditivas, sobre todo escuchar voces. Los pacientes pueden agitarse o deprimirse fácilmente y moverse y reaccionar de manera extraña, por ejemplo, haciendo movimientos exagerados e inútiles. Es un problema crítico y crónico que requiere un tratamiento de porvida para su manejo.
Síntomas
Los síntomas pueden variar dependiendo de su gravedad. En algunos esquizofrénicos, los síntomas pueden estar siempre presentes, mientras que en otros, los síntomas empeoran y luego mejoran. La enfermedad suele empezar a aflorar hacia los veinte años. Los siguientes son algunos de los síntomas más comunes: Abandono de la higiene Alucinaciones Conversación monótona Delirios Movimientos anormales Oír voces Pensamiento desorganizado Pensamientos suicidas Pérdida de interés por los hobbies Respuestas emocionales anormales Retraimiento social
Desencadenantes
Aunque no se ha determinado una causa exacta de la esquizofrenia, se cree que está causada por una combinación de historia familiar y genética, consumo en el pasado de drogas psicoactivas, química cerebral y entorno.
Tratamiento convencional y efectos secundarios
En la mayoría de los casos se requiere una medicación para controlar la esquizofrenia. Muchas veces se prescribe un tipo de fármacos llamados antipsicóticos. Funcionan sobre la dopamina, un neurotransmisor cerebral responsable de controlar las emociones y los movimientos y de generar placer. Hay dos tipos de antipsicóticos. Los antipsicóticos de primera generación son más económicos que los de segunda generación, pero tienden a presentar efectos secundarios más graves, incluida la posibilidad de desarrollar un trastorno del movimiento. Ambas generaciones de antipsicóticos bloquean receptores cerebrales similares. La terapia y las intervenciones pueden ser efectivas si se aplican junto con la prescripción de medicamentos. Entre las terapias se pueden incluir terapia individual para enseñar a los pacientes a reconocer pensamientos anormales y señales de alerta de una recaída; terapia familiar para extender el apoyo a los seres queridos de los pacientes y entrenamiento en habilidades sociales. Además, muchos esquizofrénicos necesitan ayuda a domicilio o coordinadores de servicios para ayudarlos a cuidad de sí mismos y a encontrar trabajo.
Esta información es educativa y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a un profesional de la salud.