Esclerosis Múltiple
Descripción
La esclerosis múltiple es una enfermedad del sistema nervioso central en el que el sistema inmunitario ataca las fibras nerviosas del cuerpo. La ruptura de la vaina protectora de la fibra nerviosa causa problemas de comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo, daña los nervios y puede dañar la médula espinal.
Síntomas
Los síntomas de la esclerosis múltiple dependen de lo dañados que estén los nervios. La esclerosis múltiple más grave puede provocar que el enfermo pierda la capacidad de caminar, mientras que los pacientes con una esclerosis múltiple más leve únicamente experimentan entumecimiento. A continuación, se mencionan los síntomas más comunes, tanto para las formas graves como para las formas leves: Entumecimiento o debilidad ( a menudo ocurre en un lado del cuerpo a la vez) Fatiga Habla arrastrada Mareos Parálisis Perdida de visión total o parcial Problemas en los intestinos y la vejiga Sensaciones temblorosas en el cuello Temblor y falta de coordinación
Desencadenantes
Las causas de la esclerosis múltiple son desconocidas, aunque se clasifica como una enfermedad autoinmune. Algunos de los posibles factores de riesgo son: Clima y ambiente ( la esclerosis múltiple es más común en zonas de clima templado) Edad (normalmente se inicia entre los 15 y 60 años) Genética e historia familiar Raza (los blancos tienen la mayor taza de esclerosis múltiple) Sexo (las mujeres tienen el doble de probabilidades que los hombres de desarrollar esclerosis múltiple) Sufrir ciertas enfermedades autoinmunes Sufrir ciertas enfermedades, como el virus Epstein-Barr
Tratamiento convencional y efectos secundarios
Actualmente no hay fármacos ni tratamientos efectivos para la esclerosis múltiple. Los tratamientos se aplican sobre todo para aliviar los dolores y hacer que los enfermos se sientan más cómodos, o bien para ralentizar la progresión de la enfermedad. Entre estos tratamientos se incluyen los corticosteroides, tomados tanto por vía oral como intravenosa, que reducen la inflamación de los nervios. Otro tratamiento es el intercambio plasmático, en el que el plasma de la sangre del paciente se separa de las células sanguíneas: a continuación, las células sanguíneas se mezclan con albúmina (una solución proteica) y se inyectan nuevamente en el cuerpo del enfermo. Los tratamientos para frenar la progresión de la esclerosis múltiple incluyen ocrelizumab, que es la única terapia aprobada por la FDA para la esclerosis múltiple progresiva primaria. Tener esclerosis múltiple progresiva primaria significa que la enfermedad empeora desde el inicio, sin recaídas ni remisiones. Ocrelizumab es un fármaco de anticuerpos y ha demostrado en ensayos que impide que la discapacidad empeore. Por su parte, los pacientes con esclerosis múltiple recurrente-remitente experimentan ataques intermitentes de síntomas neurológicos seguidos de períodos de remisión. El ocrelizumab también se puede utilizar para tratar esta forma de esclerosis múltiple porque se ha demostrado que reduce el número el número de recaídas que el enfermo experimenta. Otros tratamientos para esta forma de esclerosis múltiple son los interferones beta, que se inyectan para reducir la gravedad de las recaídas; acetato de glatiramer, también inyectado, que bloquea el sistema inmunitario para que no ataque las fibras nerviosas, y dimetilfumarato, un medicamento oral que puede reducir las caídas. Otras terapias para la esclerosis múltiple incluyen la fisioterapia para fortalecer los músculos debilitados y mejorar la movilidad, relajantes musculares y fármacos para combatir la fatiga. La American Academy of Neurology (Academia Estadounidense de Neurología) recomienda tomar extracto de cannabis por vía oral para tratar los síntomas del dolor y la espasticidad muscular.
Esta información es educativa y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a un profesional de la salud.